Ley de Quiebras
Nº 20.720

Encuentra una salida legal a tus deudas con la Ley de Quiebras

En Leganza asesoramos y acompañamos a nuestros clientes durante todo el proceso contemplado en la Ley de Insolvencia y Reemprendimiento (Ley de Quiebras), ofreciendo una orientación legal clara, estratégica y humana.
Nuestro equipo jurídico analiza cada caso para determinar si corresponde una reorganización judicial, que permita reestructurar deudas y proteger el patrimonio, o una liquidación voluntaria o forzosa, orientada a cerrar de forma ordenada las obligaciones pendientes.

Soluciones reales para personas y empresas sobreendeudadas

Brindamos apoyo integral tanto a personas naturales como a empresas, guiando cada etapa del proceso: desde la evaluación financiera inicial hasta la representación ante tribunales y acreedores.
Nuestro objetivo es proteger tus derechos, reducir el impacto económico y ayudarte a retomar la estabilidad y el reemprendimiento con seguridad jurídica.

👉 Si estás enfrentando una situación de sobreendeudamiento o deseas conocer las alternativas legales disponibles, completa nuestro formulario de contacto para conversar con un abogado especialista en Ley de Quiebras. Conoce nuestra trayectoria

¿Hablemos?

Acompañamiento jurídico paso a paso
durante todo el proceso

Preguntas Frecuentes

Es una normativa chilena que regula los procesos de reorganización y liquidación de deudas tanto para personas naturales como para empresas. Su objetivo es permitir que los deudores puedan ordenar o extinguir sus obligaciones de manera legal, transparente y justa frente a sus acreedores.

La reorganización judicial busca reestructurar las deudas y acuerdos con los acreedores, permitiendo al deudor mantener su actividad económica y evitar la quiebra. En cambio, la liquidación implica la venta ordenada de los bienes para pagar las deudas pendientes y cerrar las obligaciones.

Pueden acogerse tanto personas naturales (que no sean empresas) como personas jurídicas (empresas o sociedades) que se encuentren en estado de insolvencia, es decir, cuando ya no pueden cumplir con el pago normal de sus obligaciones financieras.

Permite detener demandas y embargos, negociar deudas con los acreedores, proteger el patrimonio personal o empresarial, y en muchos casos comenzar un nuevo ciclo financiero bajo condiciones más sostenibles. Además, otorga seguridad jurídica y acompañamiento profesional durante todo el proceso.